Y se terminó FIDOCS...

Al fin terminó FIDOCS y me veo con el deber de decir que es tuvo buenísimo y el que no fue, se perdió una muy buena experiencia. Yo me perdí de muchas películas y vi muchas buenas y emocionantes también. Este semana llena de documentales y realidad, fue muy extraña por muchas cosas, pero me dejó tranquila, porque tenemos buenos realizadores, porque Patricio Guzmán la lleva y porque, lo quiera o no, la realidad a veces supera la ficción.

Creo que comenté en un post anterior que lo primero que vi cuando salí de la Cineteca el otro día fue el trasero de un hombre que arreglaba una ventana en la moneda. Fue un hecho tan, tan chistoso y tan irreal… que lamenté que la cámara de mi celular apeste y no logre sacar fotos con mucho detalle. También ese día escuché a un hippie hediondo (de verdad hediondo, no es discriminación de mi parte)dar el típico discurso comunista-odio-a-Pinochet y quitarle el momento de gloria al director de “El soldado que no fue”, Leopoldo Gutierrez. Ese documental fue mi primera sorpresa; el mismo tema de la dictadura, visto desde los ojos de los que hacían el Servicio el año del golpe y no necesariamente estaban de acuerdo con lo que los obligaban a hacer. También vi “Nostalgia de la luz”, otro documental con Dictadura, pero visto desde otra forma, con astronomía, con cosas difíciles…. es difícil encontrarle la unión quizás, pero la tiene y es bella. Y es Patricio Guzmán mi mejor descubrimiento; el viernes hubo una cosa que se llama “Escuela de espectadores” y estaba él, contestando preguntas y hablando cosas interesantes. Aseguró pensar siempre en el espectador, porque él hace cine para que la gente lo vea y lo entienda, por lo mismo, siempre se preocupa de que la voz en off que siempre acompaña sus documentales tenga frases claras, con palabras simples, ligeras de entender. También dijo que él no cree en la gratuidad del trabajo del artista, “los artistas no comemos aire”, dijo que él siempre espera que le paguen por su trabajo, porque aunque le puedan ofrecer 100 pesos, él los quiere, porque de eso vive, de sus películas.

Habló de la importancia de los personajes en los documentales. Dijo que él siempre hacía un guión imaginario y luego se dedicaba a encontrar a la gente que le sirviera para contar esa historia. Si no la encontraba, quería decir que su intuición estaba mal y debía revisar otra vez el guión y la idea. Habló mucho sobre el documental y todo, pero, de todas las cosas que me gustaron (Sí, lo amé tantoooo) lo que más me gustó fue cuando se reconoció como un buen espectador, porque le gusta todo lo que sale al cine. Dijo que es el más inocente de todos y que su señora a veces le tiene que explicar qué está pasando en la película. Es el mejor…

Hoy también fue un día extraño. Vi un rodaje chileno en el centro de Santiago con muchísima parafernalia y después vi la historia más simple y más hermosa del planeta. Porque todos usamos los documentales para denunciar algo y yo, que soy una llorona, lloré muchísimo con las señoras que buscan a sus seres queridos con palas en el desierto que aparecián en “Nostalgia de la luz”, de Patricio Guzmán o por esos niños dejados por sus padres para venir a cambiar la sociedad en Chile de “El edificio de los chilenos”, Macarena Aguiló, que además ganó la competencia de Documentales Nacionales, muy merecido el premio. Soy una llorona, ya lo dije, pero siempre que lloro es porque algo es muy triste, porque la persona que cuenta la historia está llorando y porque puedo sentir el dolor de lo que cuenta. Pero nunca, nunca me había pasado que llorara de felicidad y eso se lo debo a “El ambulante”, representante de Argentina, ganadora de la competencia internacional y la que se ganó definitivamente mi corazón. Es que de verdad es tan refrescante ver una historia simple y mágica de la vida real… sólo deseo que alguien más se encante con ese documental y lo estrenen en todos lados y así todo el mundo pueda disfrutar de “Matemos al tío”, la película filmada por los protagonistas del documental.

Fidocs terminó y espero poder ir el próximo año a reír y a llorar igual que esta semana. Y ojalá vaya más gente, porque de verdad las películas son de una calidad tremenda y es tan bueno ver buen cine por poco precio en este país… .