Nominada a 9 premios de la Academia, incluyendo Mejor Película, Mejor Dirección y Mejor Actor Principal, llega a las salas nacionales Vivir al Límite, filme bélico que indaga en las divagaciones de un especialista en desarme de bombas y la tensa relación con su equipo.
Kathryn Bigelow, cuyo último éxito comercial fue en 1991 con Point Break, nos trae la íntima historia del Sargento Williams James (un hasta ahora casi desconocido Jeremy Renner), uno de los más ávidos desactivadores de bombas durante la “guerra” en Irak, quien sólo encuentra un motivo para vivir en los inquietos instantes en que su equipo llega para asegurar el área y protegerlo de posibles francotiradores mientras él se dedica a intentar desarmar coches bomba, chalecos bomba y toda clase de enferma obsesión por hacer detonar el orden establecido, y a la vez, admirar el trabajo cada vez más descarnado de sus oponentes.
Es de esta forma que el equipo que llega a liderar no logra adaptarse a su forma de trabajo y ven cada día que pasa una oportunidad para que la muerte los lleve antes de volver a sus hogares. Y claro, ellos estaban acomodados al training de su otro líder (Guy Pierce) quien seguía cada protocolo para no exponer a peligros innecesarios a su equipo.
El gran acierto de Bigalow es centrarse en la tensa emocionalidad del trío de especialistas más allá de los sinos de la guerra, ni de los conflictos en enfrentamientos. Es más, los puntos más álgidos de la película se centran en la expectación del Sgto. Sanborn (Anthony Mackie) y del Sgto. Especialista Eldridge (Brian Geragthy) en aquellos tiempos muertos vigilantes.
Si bien, Vivir al Límite no expone grandes actuaciones, de aquellas memorables y largamente recordadas por sus líneas cliché, si nos encontramos con un reparto principal que denota una armonía al momento de aparecer en escena y que mantiene al crudeza de las situaciones.
La gran pregunta que se genera a partir del visionado es ¿hasta qué momento se puede bloquear el dolor para hacer bien el trabajo? The Hurt Locker (Vivir al Límite) no nos devela la interrogante ya que pertenece a cada quien el ver qué sacrificar por un buen trabajo o por una afición que te puede costar todo.









Me gustó mucho
Y creo que es mejor candidata que Avatar a ganar el Oscar… no he visto las otras cosas, pero, la verdad, todas merecen más el Oscar que Avatar. Me encanta, la encuentro maravillosa, pero es una película para premios MTV, no para el Oscar!!! malditos gringos.
Me gustó la película, sobre todo porque cuando pensé que William iba a ser un cliché más dentro de la cinematografía bélica, salió con esa decisión final que encontré maravillosa… aunque lo temía, hizo que el personaje tuviera todo el sentido del mundo.
La amé