
“Solo uno más en esta ciudad”
Cristian “Pinky” Villanueva
Sinopsis: Cuatro historias urbanas, con el nexo de un tren en movimiento, dan forma a esta obra de autor. Cada una, una estación de nuestras vidas, sea esta la vida de un joven fotógrafo, un estudiante de filosofía de cumpleaños, una pareja que tiene una relación por chat y se junta en una habitación de motel, o una relación rota, donde uno se vuelve espía de la vida del otro.
Valoración: Los contenidos de una obra de autor son diversos, y pueden poseer una riqueza en matices muy poco valorada cuando hablamos de cine masivo, no tanto porque dichos elementos sean descartables o poco comprensivos, sino más bien debido a la postura de los medios que producen cintas, en donde prima la acción por sobre una buena historia, un buen argumento y actuaciones de calidad, a favor de una fórmula repetitiva y fácil de digerir; por contraposición, podemos encontrar a cineastas independientes, que en su mayoría trabajan con pocos elementos y desean producir obras que entreguen lo mejor de si, una historia para contar. Lamentablemente, el extremo en que se mueve el cine “arte”, lleva a que la gente de pié huya de obras maravillosas, que bien pueden lograr cambiar su visión, no solo respecto al medio fílmico sino al arte en general. Por otro lado, el ambiente francamente esnobista que rodea dicho material, hace que gente sin talento o contenidos, se forje un nombre “haciendo obras de autor” (dicha discusión, suele aparecer en cada café, cada botella de vino y conversación que sostengo los últimos meses con mis amigos), empantanando aún más el tema, y finalmente logrando que el gran público reniegue de todo esfuerzo por entregar algo más que una “hamburguesa fílmica”. Por suerte, jóvenes autores buscan un equilibrio entre ambas posturas, dando la oportunidad de enfrentar ambos públicos, gustando a todos. De esta generación destacan muchos cineastas; con orgullo, puedo decir que conozco a Cristian Villanueva, director de “Sinfonía a cuatro cámaras”, por lo que me es difícil hablar de la obra en sí; empero, trataré de ser lo más ecuánime posible.
Nos encontramos con una obra de autor, su primer largometraje (71 minutos, aproximados) además de ser el primer producto en este formato desarrollado por “Cronopios”, productora independiente que ya ha generado algunos cortometrajes, y “Bonnie Parker”, productora teatral. Filmada en blanco y negro, el conjunto de historias avanza por elementos propios del cine de autor, como son los planos mínimos, la ambientación simple y básica, las actuaciones de tono cotidiano, destacando gratamente cada elemento que forma el puzzle del filme, logrando así una obra completa, absolutamente redonda, a momentos rememorable (¿quién no ha tenido un amor no correspondido? ¿Quién no se siente atrapado en una relación muerta?), permitiendo que cada historia formule una interrogante y respuesta.
En el apartado actoral, si bien destaca Nelda Muray, la mayoría del elenco mantiene un buen nivel. Forman ideas, dan color y profundidad a los personajes, lo que hace al film funcionar perfectamente. La edición, aunque tiene cortes débiles (una escena al principio que me descoloca; es u problema quizás de toma o encuadre, pero me deja la sensación de novatada), en conjunto funciona muy bien, permitiendo al espectador introducirse en las historias.
Como ópera prima, sale bastante más airosa que otras producciones nacionales (Radio Corazón, Grado 3, Mi último hombre; la lista es grande, y creo que todos podemos encontrar ejemplos), recordando esa inocente mirada que alguna vez tuvo Woody Allen (Días de radio, por ejemplo) o el mismo Raúl Ruiz (si, el genio director chileno); con tiempo, medios económicos y una mejor distribución, quien sabe…talvez sea necesario poner los ojos sobre este tipo de autores; al fin y al cabo, el cine chileno tiene más que entregar, y nosotros más que esperar.
En síntesis, una obra destacada, hecha con y por el amor al cine, de la mejor manera posible; y en este caso, sin excusas.












Entrevista
Tengo una entrevista pendiente con el autor, así que no se inpaciente. Si todo sale bien, esta próxima semana estará en el sitio. Salvo que el “calendario” falle y lo “asignen” a otro.
Al Fin!
Esto es lo que vengo esperando hace rato: El darle espacio a obras no comerciales. El que esta página cubra cine comercial esta bien, hay que hacerlo, de hecho es lo que nos permite atraer más publico a las lecturas y blablabla.. lo que tienen TODOS los otros sitios web de cine en el universo… la gracia de esto es que tambiémn nos permite ingresar esta información. Un contenido rico en nuevo talento. Una obra handmade, independiente, con mirada de autor… y todas sus libertades, razón por la que esta frase:
###La edición, aunque tiene cortes débiles (una escena al principio que me descoloca; es u problema quizás de toma o encuadre, pero me deja la sensación de novatada),###
Si… tiene una infinidad de pifias que me dejan loco. De hecho debo confesar que cuando la ví... me quede dormido (esa semana llegaba a casa a las 3 am).. y asi la vi en tres tandas. Es de un ritmo lento, es de cortes extraños… pero es la gracia de este cine.. es de AUTOR... y lo mejor de todo: de un querido amigo. No deja de ser interesante su propuesta. ja!,.. La encuantro tan influenciada por Jarmusch que me encanta. Una mezcla entre Down by Law y coffe an cigarrettes.. ¿Le puse mucho?.. ja!
A modo de crítica, no solo para este post pues lo escucho demasiado, es importante hacer la diferencia del trabajo hecho en cine o en video. Es muy común que alguien diga filmado cuando fue grabado. Es bastante técnica la excepción pero creo que es fundamental hacerla pues cine no es lo mismo que video. Tienen tratamientos distintos en la factura debido a la gran diferencia de costos que implica.
Dentro de todo lo odioso que puede sonar esto es porque mucha gente, partieron algunos famosillos, desde hace años, le dan con el tema del cine digital para subirle el pelo a las obras.. ¡mis bigotes!... siguen siendo cortos o películas.. pero grabadas.
Yo se que Pinki no busca eso.. simplemente mostrar su obra. PEro es importante hacer esa excepción pues en cualquier minuto se le ocurre filmar un corto y ahí habrá tambien que hacer la excepción de otro esfuerzo en la realización.
La idea no es desmerecer.. simplemente dejar en claro… en las fichas técnicas se exige el formato.. ahí es cuando empieza a nacer el “Shine digitalrs”. JA!
Le avisaré a pinky de este post para que nos cuente un poquito de su obra.
Ánimo señores.. a postear de realizaciones independientes.
Saludos y felicidades por cambiar lo “comercial”
—T.
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