“ ¿Qué; necesitas a tus novias para defenderte?”
Vicente Pascual Moscoso (escritor)

Sinopsis: Doug es un tipo con suerte; a punto de casarse, sus amigos Phill y Stu, en conjunto a su cuñado Alan, planean un viaje a Las Vegas como despedida de soltero. El problema es que al llegar, pierden la noción de lo ocurrido, y lo peor, pierden a Doug. Solo tienen 24 horas para encontrar donde está, porque la boda se acerca.
Valoración: “Hacer reír es fácil; la comedia es un arte difícil”, solía decir Charles Chaplin, cada vez que un periodista aseveraba la suerte de haber nacido comediante. Y razones sobran para justificar el comentario, pues la comedia es un arte, así como la tragedia, hermanadas en el género del teatro o la actuación, solo que simplificamos las clasificaciones, llamando al teatro arte, y dejando que mezclemos los elementos que le componen; así nos encontramos con actores que practican ambas subdivisiones, algo de agradecer sobretodo en estos tiempos, en que en el cine un individuo se queda con la imagen que han decidido para él. Lamentablemente, muchos son los buenos actores que son catalogados de “comediantes” o “de carácter”…y me pregunto a que mierda viene eso, dado que el actor debe ser capaz de entregar y generar emociones. Los mejores actores son aquellos que no se encasillan en papeles, que son capaces de dejar egos y deseos personales, anteponiendo su trabajo y calidad. Todo ello, a título de la película en cuestión, que bien puede ser calificada como una de las mejores exposiciones actorales, a la hora de desarrollar personajes, sin caer en los parámetros del humor hollywoodence tópico (malditos hermanos Farrelly), donde todo son asuntos de pedos y flatos, y la gente es tenebrosamente patética.
La historia está bien narrada, de manera en que llame más la atención: vamos armando las piezas de una noche perdida para todos; de cierta manera, es una idea brillante que funciona en diversos géneros (Memento es un ejemplo claro de lo mismo, desde el punto de vista de un thriller), logrando ser ya de entrada más interesante que el común de las comedias. Aquí, la edición está a la orden de la historia, siendo bien lograda y ganando en cuanto a momentos divertidos; hubo momentos en que me preguntaba ¿Cómo alguien puede ser tan huevón?, casi asimilando a los personajes con gente que conozco (mi amigo Manu, en algún momento fue como el personaje de Stu, ubico gente como Alan, etc), sintiendo muy cerca las emociones y motivaciones. A ello colabora además la banda sonora, en armonía con los elementos del film. La fotografía es buena, dando a la verdadera “ciudad del pecado”, una imagen que a ratos en más grande que la vida, y por momentos es tan similar a nuestros lugares más comunes. Es de agradecer que no se eternice, simplemente cuente lo que merece ser contado, y no pretenda llegar a más; al menos en un principio, ya que se rumorea que un “talento ejecutivo”, ha tenido la “brillante idea” de producir una segunda parte; espero que como la mítica “Bachelor party”, solo se quede en un rumor.
Las actuaciones son brillantes, con mucha química; dan la sensación de ser gente que ha compartido más de una vida, cercanos y entrañables. A destacar el papel de Zach Galifianakis(Alan), quien demuestra que los perdedores también lloran, teniendo algunas de las mejores frases de la historia (Lo del “lobo solitario” es realmente perturbador); por parte de Bradley Cooper (Phill) y Ed Helms(Alan), se denota una empatía y sobretodo un buen juego, donde ninguno asume el rol de estrella. Es más, si bien Bradley Cooper es el gancho para el contingente femenino, su participación no es exclusiva, sino más bien complementaria. Es, ante todo, un actor que sabe jugar en equipo, y eso es de agradecer. En cuanto a los secundarios, Heather Graham destaca siendo “la sorpresa de la noche” para uno de los “caballeros desmemoriados”, aunque no es la única de todos los weirdos habitantes que se cruzan con nuestros protagonistas (atención a Mike Tyson haciendo de él mismo, o la historia del bebé), logrando que nos interesemos en saber más de lo ocurrido.
En síntesis, una obra entretenida, muy grata y digerible. Para reírse de uno mismo, o de los amigos.
Pd: Quédense a los créditos.












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