“Inconscientes“ es la quinta película de Joaquín Oristrell como director (lleva siete), un animal de cine conocido preferentemente como guionista, con títulos tales como “Orquesta Club Virginia” (gracias a la que enamoré de Emma Suárez); “¿Por qué le llaman amor cuando quieren decir sexo?”; “Entre las piernas”; y una importante cantidad de series para la televisión española. En “Inconscientes” escribió junto a Dominic Harare y Teresa Pelegri, un relato lleno de comedia, una comedia muy española, pero también cargado de inteligencia. Psicoanalicemos la película. Partamos por la esposa del doctor Pardo, ALMA (Leonor Watling), una chica de buen pasar, hija de doctor y una entusiasta seguidora de Freud y de Marx, además de promotora de la instauración de La República por sobre la Monarquía y el catolicismo (”tranquilo porque en un futuro cercano no habrá ricos ni pobres y seremos todos iguales“, sentencia entre ingenua y decidida). Alma, que está pronto a dar a luz a su primer hijo, es definitivamente una mujer rupturista, que se pasea sin provocaciones al interior de los vestidores de hombres, con ideas y actitudes avanzadas para su época, lo que la hace más atractiva aún. Lee el texto completo
Su padre es el connotado DOCTOR MIRA (Juanjo Puigcorbé) y su hermana es la reprimida y celosa enfermiza OLIVIA (Núria Prims), quien está casada con el formal SALVADOR (Luis Tosar), también psiquiatra y amigo de León Pardo, el esposo de Alma, quien a su vez es patrón de la SEÑORA MINGARRO (Mercedes Sampietro), un ama de llaves con tendencia a empinar el codo.
El guión, de forma muy divertida, se sustenta sobre dos pilares fundamentales: la investigación estilo Sherlock Holmes, y las teorías psicoanalíticas. Una gráfica que alude a la época del cine mudo, emula a la vez la tapa de un libro donde se titulan distintos casos que son demostrados a medida que avanza la narración. “En busca del marido perdido“ marca el inicio de la investigación. Alma acude donde su cuñado Salvador para pedirle ayuda. Su esposo ha abandonado en extrañas circunstancias la casa, por lo que es imperativo encontrarle. Aquí se alude constantemente al duelo por la muerte del padre, con una esposa que ha quedado desamparada y una ironía a la teoría, con el Dr. Mira anunciando a sus hijas que morirá dentro de seis meses. En este cuadro Alma elige a su socio de investigación, su cuñado, evidenciándose las primeras demostraciones de tensión sexual entre ambos, incrementados con la curiosidad que despierta la confesión de su hermana: el enorme tamaño del miembro de Salvador.
Con un desenlace shakesperiano, “Inconscientes“ se transforma en una de las comedias cinematográficas más inteligentes y bien construidas que he visto en los últimos años. Si no sabes nada de Psicoanálisis, te ríes e incluso aprendes algo. Y si sabes, te ríes también. Joaquín Oristrell demuestra que con un guión bien estructurado y personajes bien trabajados en el papel, se logran los mejores resultados en el cine. Además, y junto con reconocer la banda musical de SERGIO MOURE, esta película es un goce de la representación, gracias a un cuerpo de actores que crearon unos personajes redondos y especiales, tan españoles, tan divertidos. Watling con su hipo y sus parálisis histéricas de pierna; Tosar con su boxeo y su bigote impresionante; Sampietro tomando hasta el perfume. Súper.
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